La Dra. Susana Riquelme Parra, jefa de Carrera de Administración Pública y Ciencia Política, se incorporó a la Mesa de Género Biobío de la Seremi de Ciencia, Tecnología, Conocimiento e Innovación, instancia que busca promover la reflexión y el trabajo colaborativo entre mujeres investigadoras de la región.
Este espacio tiene como propósito abordar las brechas de género en el ámbito científico, a partir de los hallazgos presentados en la Cuarta Radiografía de Género en Ciencia, Tecnología, Conocimiento e Innovación, donde uno de los principales resultados de este estudio revela que, en Chile, las mujeres representan solo el 35,8% de las personas dedicadas a la investigación, mientras que, en la Región del Biobío, entre 2022 y 2023, el 64% de los proyectos ANID fueron adjudicados por hombres.
En este contexto, se llevó a cabo el primer encuentro de la Mesa de Género, instancia en la que se presentaron datos sobre la participación femenina en investigación, financiamiento, adjudicación de proyectos y autorías científicas, visibilizando tanto las brechas persistentes como los avances alcanzados.
Durante la jornada, la académica Susana Riquelme participó además en una dinámica de identificación y priorización de problemáticas que las investigadoras enfrentan en sus trayectorias, aportando desde su experiencia en el ámbito público y académico.
La profesora Susana Riquelme, quien además integra la Red de Politólogas, valoró la creación de este tipo de instancias, destacando que “son temas que deben seguir posicionándose en el debate público”.
Actualmente, la académica investiga sobre la trayectoria de las académicas y cientistas políticas, con el propósito de visibilizar las brechas de género en este ámbito. En este sentido, subrayó que reducir las desigualdades entre hombres y mujeres resulta clave para el desarrollo del país.
Asimismo, reconoció algunos avances recientes en materia de equidad, como la incorporación en los criterios de evaluación de la trayectoria académica de los periodos de baja productividad asociados a labores de cuidado y maternidad, lo que representa un paso importante hacia una ciencia más justa e inclusiva.


